< anterior proximo >
<< indice imprimir #

Inconvenientes de los pueblos chicos

           Vizcacheras es tan chico como no he visto otro , son dieciséis manzanas , unas cuatro cinco casas por cuadra y con muchos terrenos baldíos que esperan nuevos residentes.
           Hay un tanque de agua que construyó una cooperativa en los años setenta y que a diferencia de otros lugares está en el centro del pueblo , el centro geográfico, ya que aquí todo sucede en el almacén “el favorito” (lo de Maguirre) o en la farmacia, pero esta ubicación tiene su razón de ser , el agua aquí es necesaria como en todas partes ,pero una perforación es muy cara y el agua de las primeras napas es bastante salobre .No creo que haya mas de veinte perforaciones privadas y salvo la del Mayor Tomassi ,ninguna muy profunda, quizá la de la farmacia también lo sea.
           Todo el mundo, tiene agua a partir de este tanque , hay un caño central que recorre las calles paralelas al mar y hay que conectarse en el ,los gastos que esto origina los debe pagar el nuevo usuario , los gastos generales, de bombeo, combustible y mantenimiento constituyen un ineludible impuesto que aquí se paga religiosamente , antes lo cobraba una cooperativa ,pero no se bien por que clase de acuerdo administra esto Canuyán , el de la usina, que también cobra mensualmente una cifra fija por la electricidad que suministra unas pocas horas por día.
           Ninguno de estos servicios públicos uso yo, porque estoy bien lejos del centro.
           Hay una panadería , un horno pequeñísimo a leña, que hace pan todos los días incluidos domingos, no todos compran ,mas de uno hace su pan, esas hogazas redondas y con una costra dorada y dura, en hornos que se fabrican a partir de un tambor de aceite de doscientos litros, que vende el Nacho cuando termina alguno.
                     Un par de adolescentes, “Los Marianos” (Mariano José y Mariano Lucas) venden
Leña que juntan en un carro
           Salen en la mañana temprano , cada vez mas lejos y mas temprano, y reparten a la tarde el fruto de sus correrías cortando acacia salvaje , caldén y toda madera que se les cruce ,dicen las malas lenguas que han pasado por el horno de la panadería kilómetros de postes de alambrado, tiene estos chicos un próspero negocio y son como casi todos aquí, buena gente
           El padre de estos chicos, Ricardo ,es un viudo con veleidades de galán ,siempre está intentando seducir a alguna mujer , pero con poco éxito porque los encuentros amorosos fuera de las propias casas y aún así, son notados y comentados por los vecinos .
           Este hombre, en esa época muy emprendedor , hace unos años, quiza influido por malos consejos inventó y realizó el “Hotel Bus “Discret”” servicio público que consistía en lo siguiente:
           Construyó una casa rodante, bastante precaria ,pero bien alfombrada y con una estufita a gas y la arrastraba con el tractorcito que entonces le prestaba Melitón, que lo usa para sacar las lanchas a la playa, llevarles ,con un tanque móvil, el combustible y todo lo que hace falta en la pesca ,ya que es largo el rodeo que hay que dar para evitar el acantilado.
           A la tardecita ya no lo usa.
           Con esta casa rodante recorría las calles del pueblo a eso de las ocho, a baja velocidad, muy baja y en alguna esquina prefijada de antemano ,casi siempre por el hombre, no siempre, este subía velozmente ,sin que hiciera falta detenerse ,, a la casilla por la puerta lateral y después de algunas vueltas, a veces muchas, subía, también de prisa, la dama.
           De la misma forma se hacía el desembarco.
           Ricardo , que cobraba el servicio por anticipado, desenganchaba la casilla en su casa y devolvía el tractor a Melitón a eso de las once.
           Durante un tiempo funcionó bien y cuando ya Ricardo pensaba en poner música funcional empezaron las bromas.
           La primera fue cuando el Choique subió a la disparada y en la oscuridad se encontró con el perro del Nacho , un mastín malhumorado que algún maldito subió de contrabando en un descuido y que furioso persiguió al Choique hasta su casa, porque al tirase despavorido no atinó a cerrar la puerta a tiempo.
           La dama compañera ,que subió después , debe haber paseado sola hasta tarde , desconcertada por la ausencia del Choique . Quien esto hizo debió tener cómplices o ser muy chismoso porque a partir de allí siempre alguien le ladra , a sus espaldas, cuando sale a hacer las compras.
           Otras bromas arruinaron el negocio, la última fue cuando los muchachos del boliche invitaron a Ricardo, a la pasada ,a tomarse una ginebra, de apuro, en el mostrador __“que ni se iban a dar cuenta sus clientes”. Por mucho que se apuró alguien lo sustituyó al comando del tractor y se llevaron la casa rodante hasta el surtidor y la engancharon subrepticiamente a un camión que lleva el pescado a Buenos Aires.
           Los Marianos , son el único sostén de este buen padre que quedó rengo y en muletas cuando un desconocido lo molió a palos en un descampado.