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Historia de un encuentro al sol

          Aunque sigo escuchando, anotando y atendiendo historias , no me estoy olvidando de vivir la mía.
          Me propuse usar el caballo como medio de locomoción, pero también para vivir la relación con el animal , me gusta la Ford 72 , pero , aunque la quiero ,no es lo mismo, no está viva y así ,si puedo estar en el camino solos, el caballo ,el perro y yo, tengo la sensación de llevar mi mundo conmigo.
          En el galope corto del Pampa o en el trote incansable del perro le encuentro un sentido al viaje que trasciende la intención de llegar a ningún sitio ,todos los sitios vienen a mi (a nosotros) como si estuviéramos quietos.
          Es por ello que, una mañana temprano, decreté que 72 Km. no es mucho para un caballo bien alimentado y bien descansado y que si el perro se cansaba lo subía un rato al caballo .
          Con todas estas reflexiones nos encontramos en el camino esperando que San Antonio Oeste viniera a nosotros cuando se le diera la gana.
          La huella es arenosa ,pero bien pisada, de modo que los cascos de la bestia hacían un ruido parejo y monótono que, después de un rato ,te privaba de muchos de los sentidos ,como en la hipnosis. El perro se mantenía a la distancia de 10 metros adelante y a la derecha . Así parecíamos inmóviles y que el camino se movía hacia atrás dejando pasar a los lados alguna lechuza de ojos asombrados.
          Después de un tiempo, no se cuanto, y de una distancia desconocida vimos a unos cien metros a un hombre como encorvado , a marcha lenta ,bajo una valija inmensa atada con una soga y algunos trapos a su espalda.
          Puse el caballo al paso y su resoplido de satisfacción hizo que el hombre se volviera y pudimos así verle el rostro.
          Tenía la cara sucia , con arrugas grandes y pequeñas y poros abiertos llenos de tierra ,ojos enrojecidos y claros ,poco y sucio pelo entre blanco y rubio ,barba de unos días, del mismo color . Su ropa , traje de ciudad , manchado y absolutamente descuidado ,zapatos rotosos en los pies mugrientos y sin medias:; tenía ,en suma , un mal aspecto; pero tenía puesta una sonrisa pulcra, blanca, nueva , limpia y recién planchada .
          El perro se le acercó confiado. Suficiente para mi , los perros saben.
__No me pregunte adonde voy Don , porque no lo sé
__Bueno, no está mal , preguntaré otra cosa , ¿ pesa la valija? . El caballo es aguantador, además podemos ir un rato al paso.
__No , no pesa , está vacía , ya la descargué.
__ ¿?
          Ahí nomás me explicó que el era el aliviador de desgracias . Un basurero , entraba a un pueblo y por unos pocos pesos se llevaba esas desgracias que arden en el alma como un carbón terrible ,cargaba dos o tres , de distintas personas en la valija
__ No mas de tres__ me dijo __ Porque ahí verá Ud. lo pesadas que son , las entierro en la arena en un lugar solitario , hondo, en el campo bruto, pero eso sí, siempre dejo una marca, un aviso para algún desprevenido.
          La venitas rojas en la cara sucia, en esos pómulos fláccidos me dieron la idea de bastante alcohol en sangre , no me llevo mal con los borrachos.
__ Y...digamé...¿no es un trabajo peligroso el suyo? , ¿no se contamina o algo así?
__ Peligroso ¿...no , si contamina no se. De todos modos ya he muerto tantas veces que no me preocupan mucho esas cosas
__ Epa! , muchas muertes , y ¿desde cuando se viene muriendo?
__ No se en años, pero muchos, muchos
__ A ver , ¿dónde nació?
          Pensó un rato ,con la cabeza baja como mirando donde pisaba . Cuando ya di por descontado que no contestaría y me preparaba para una despedida, con saludo y galope corto otra vez , levantó la cabeza hacia mi y habló:
          __La primera vez debió ser Holanda o algo así, mi mamá quedó muy enferma y digo Holanda porque usaba esos gorritos blancos que se ven en los cuadros de Brueguel el viejo, no se como siguió, yo me morí de cinco días.
__Espere , descansemos un rato, está apurado?
__No tengo idea de lo que es el apuro.
          Me bajé del caballo como un rayo, puteando por no tener con que tomar un apunte, también me di cuenta , después , que no tenía mas que una caramañola con agua en el morral, no tenía nada con que invitarlo
          Nos sentamos junto al alambrado, a pleno sol, ni una planta cerca ,con la valija, gracias al cielo, bien lejos , buscó en una bolsa que traía al hombro y sacó una pavita de aluminio, mate, yerba y bombilla , cuando sacó la botella verde me pregunté si sería agua y si sería potable.
__Agua tengo yo ahí, en el caballo.
__ No, deje, aquí tengo, guárdela para la vuelta , porque Ud. se vuelve ¿no es cierto?
          Con cuatro ramitas y unos yuyos prendió un fueguito .
          Mientras el agua se calentaba me miró profundamente:
__ Ah! , si . Ya me parecía , yo lo conozco ,¿como se llama ahora Don ¿
__ Me llamo Vega . Jorge Vega, como siempre.
          Se rió con una risita ronca y sobradora ,chupó el primer mate y cebó el otro para mi
__ Tome , y como siempre no , no me acuerdo como se llamaba , pero me acuerdo que era inglés y hablaba con mucho acento , vino con unos ingenieros ingleses para el trazado de la Zanja de Alsina.
__ Oiga ¡ ,eso fue en 1800 y pico , yo no había nacido, ni mi abuelo tampoco.
__ No se acuerda? , yo lo conocí en Tres Lomas , Ud. sí que le daba al trago! , y le daba por pelear . Lo mató un milico jovencito . Pobre, en menos de 15 minutos lo fusilaron , se armó un revuelo terrible ,no se podía matar ingleses, no importaba quien tenía la culpa , todavía hoy creo que era suya nomás , Ud. lo provocó muy mal.
__ Bueno, ..vea ...no me acuerdo
__ Yo si, el miliquito se llamaba Hilario Pino tenía 18 años y era alto como si el nombre lo tirara desde arriba.
          Tomamos mate en silencio , se ve que no quería hablar mas, le pregunté varias cosas mas pero no me contestó, estaba como metido para adentro.
          Habíamos mateado poco rato, la pava era chica, lo convidé un cigarrillo y nos quedamos un buen tiempo con las piernas estiradas apoyada la espalda en el alambre.
__ Y... digamé , ¿qué desgracias descargó hoy?
__Nooo , una sola , pesadísima , este hombre tenía la peor desgracia . La que te arruina, la que no te deja vivir, le cobré cien pesos , yo cobro diez casi siempre.
__ Bien , ¿pero que desgracia era?
__ Este hombre era un hijo de puta, era malo , disfrutaba con el pesar ajeno, le digo esa es la peor , no hay paz para el hijo de puta , vio? , vive todo el tiempo con él mismo , eso no lo aguanta nadie.
__ Bueno don, ¿qué le parece si seguimos camino?
          Se levantó, despacio, estirándose , se notaba que había descansado porque al enderezarse lo vi mas alto, muy alto ,empezó a guardar todo en la bolsa.
__ Ah!, disculpe , pero yo no le pregunté a Ud. como se llama ahora.
__ Yo me llamo siempre igual. Nazco ya con el nombre puesto y no siempre a la misma edad
__ Bueno, pero entonces ¿cómo se llama siempre?
__ Me llamo Hilario Pino
          En la mano que salía ahora de la bolsa me pareció ver un cuchillo, grande y oxidado.
          Con solo dos saltos estaba a caballo ,que arrancó para adelante con la misma prisa de los aerolitos , el perro disparó con la cola entre las patas, creo que fue en ese momento que perdí la gorra.
          Como a 200 metros paramos y me volví a mirar.
          Estaba parado, la valija en el suelo, en medio de la huella y agitaba los brazos en alto, puede ser que saludara.
          Nos quedamos en San Antonio Oeste como diez días ,suerte que llevaba plata.
          Al volver nos acompañabas dos gauchos que llevaban fardos de pasto en una chata de 4 caballos, no fue ninguna coincidencia , estuve como tres días seguidos buscando a alguien que volviera a Vizcacheras.