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La historia dificil de entender

           Entraron en el boliche como una tromba .
           No sumaban cincuenta y cinco años entre los tres ,unos jeans gastados, zapatillas y remeras .
           No tenían frío por la adrenalina y seguro que por alguna otra de las cosas que terminan en “ina” pensé yo.
           Traían dos revólveres viejos que daban pena, del .32 ,lechuceros ( de esos que se dobla el tambor para cargarlos).
           Un perfecto desastre.
           El rubio, que no traía nada, debía ser el chofer , es seguro que ni se dio cuenta que se había bajado con los otros dos.
           __Vamos!, todos contra la pared! AHORA!!
           Maguirre estaba picando cebolla para el guiso ,eran ya las seis de la tarde pero ni estaba oscuro todavía, Anselmo estaba por la mitad de una melodía de esas que toca sin el violín y yo por la mitad de una ginebra. Me la tomé de un trago y me paré para irme contra la pared.
           El toc-toc de la tabla de picar no se interrumpió, Maguirre apenas alzó la vista, solo la vista , la bajó con una leve sacudida de cabeza y siguió: toc-toc.
           Ahora bien ,si el irlandés no se inmutaba no debía ser tan bravo aquel asunto.
           Me senté otra vez.
           Al verme Anselmo siguió la mazurca en el punto en que la había interrumpido, me di cuenta por la posición de los dedos en el mástil del violín inexistente.
           Los pibes no lo podían creer , se miraron entre ellos, amartillaron los fierros y absolutamente furiosos se fueron al mostrador.
           __Abrí la caja, hijo de puta!!abrí la caja y danos la guita!! YA!!!!
           No me lo van a creer, pero la verdad es que yo nunca había asociado a Maguirre con su nacionalidad, con su destreza con las armas (y cazamos siempre juntos), con su pasmosa sangre fría ni con su pasado desconocido por todos nosotros , en ese instante todo esto se juntó dentro de mi cabeza y comprendí.
           Me quedé esperando la acción.
           __Si dejan esos fierros viejos en el mostrador y se sientan callados la boca les sirvo algo de comer, sino los mato__ toc-toc.
           Los muchachos lo miraron. Vieron que lo único que había en sus manos era una cebolla y un cuchillo de cocina, el rubiecito abrió los ojos y les hizo una seña apurada y corrieron hasta el mostrador y dejaron los revólveres y se sentaron a una mesa.
           Maguirre dio la vuelta, se limpió las manos , les sirvió lentejas del mediodía, les puso pan y les puso vino en la mesa.
           Comieron en un silencio respetuoso, Anselmo se fue por la puerta tocando su musica silenciosa y yo me quedé tan inmóvil como antes, a la pasada Maguirre me sirvió otra ginebra y me guiñó un ojo.
           __De donde vienen?
           Me reí para mis adentros, Maguirre es loco, preguntarle a los asaltantes de donde son!!
           __Venimos de Bahía Blanca , señor.__ dijo el rubiecito
           __Tienen plata?
           __Tenemos treinta pesos , cuanto es la comida?
           __Nada ,vení para acá, tomá__metió la mano al bolsillo y le dio cincuenta pesos al pibe__No se vayan sin cargar nafta que después no hay por muchos kilómetros.
           __Gracias, Señor, podemos llevar los revólveres? .
           __Para que? , para volarse una mano?. Malditos chicos idiotas!__ volvió detrás del mostrador , se agachó y sacó un Revólver Webley ,cal .44 , viejo pero hermoso y cuidado. Todavía tenía la correa que usaba el ejercito inglés atada a la argolla de la culata, les dio una caja de balas y un coscorrón en la cabeza al mas chico.
           Se volvió a la tabla y siguió picando cebolla: toc-toc.
           Totalmente sorprendido y sin entender nada, acompañé a los muchachos a la calle ,tenían el auto a veinte metros, hablaban exitadísimos.
           __Cuando levantó la cabeza lo reconocí__decía el rubio__mi viejo tenía su retrato en la biblioteca debajo de la bandera, nos hubiera matado a los tres en un segundo, desapareció hace muchos años, yo creía que estaba muerto. Todos lo creíamos, era un mocoso pero ya era una leyenda.
           Ayudé a empujar el auto y se fueron .
           Me volví al boliche, el toc-toc se oía desde la calle.
           __Maguirre, que pasó aquí?
           __Aquí no pasó nada Don Vega . Después cuando se vaya a su casa tire estas basuras al mar, que en una de esas alguno las agarra y se lastima cuando revienten , son P.N.(#) , estos gallegos fabricaron cada cosas!!!
           Me puse los revólveres en la cintura y me fui para casa caminando, desde adentro todavía me llegaba el toc-toc y una música que silbaba Maguirre , que yo escuche en una película, no me acuerdo en cual, pero tenía que ver con el IRA.

           (#) Las letras P.N. grabadas en el cañón ,junto al calibre, indican Pólvora Negra , las pólvoras actuales (sin humo) generan mucha mas presión y es . común que estas armas exploten en la mano de quien las usa.