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La historia del Mayor Tomassi

           El mayor Tomassi es un hombre que ya pasó la cincuentena, áspero, autoritario y gritón. Un hombre fuerte, bien plantado, muy respetado en la zona, medio aindiado ,con un bigote tupido y cortado al ras del labio superior ,las manos son del tamaño de una hogaza de pan casero y tiene los ojos amarillos como los de un puma y la misma mirada de este.
           Hoy me enteré, en lo de Maguirre, que no es militar y que nunca lo fue ,sino el que nació primero en la casa de los Tomassi, también me anoticiaron de la historia , notable, de este hombre y la curandera, que no conocí, estimo que debe ser cierta porque nadie inventaría nada sobre este morocho, ya canoso ,de fiero mirar.
           Cuando la bruja Doña Iturbe se vino a instalar en la casona de los Sánchez (se la compró a los hijos por monedas cuando el padre murió y los chicos se querían ir a Buenos Aires), vino precedida por una fama enorme de manosanta, yuyera y adivina, en bien poco tiempo esta fama se cimentó en un par de curas milagrosas y enormes aciertos en sus predicciones.
           Las mujeres ,viejas o jóvenes , la consultaban para todo. Siempre acertaba. Gracias a unas semillas de zapallo curó a toda la chiquillada de los parásitos y a partir de allí se comenzó a vender este producto tostado como simple vicio y allí anda todo el pueblo, hasta hoy, masticando esas semillas como mastican las de mirasol los judíos del Once.
           Cuando el mayor la consultó en secreto ,porque no es hombre de creer en esas cosas ,fue tan clara y tajante que no ofreció ninguna duda : en un par de meses, tres a lo sumo , vendría a vivir al pueblo (cosa insólita) una hermosa mujer ,rubia de unos 35 años ,culta casta, simpática y sobre todo soltera, que sería su mujer.
           El mayor escuchó en silencio, le regaló 50 pesos y se fue a la farmacia ,que también es peluquería para empezar a prepararse , se compró ropa nueva. Compró dos vaquillonas negras de 250 Kg. cada una , el domingo habló con el cura que viene siempre a la capilla y a partir de allí anunció a todos la novedad: Venía su novia a casarse y por eso iba a hacer una fiesta enorme a la que todo el pueblo estaba desde ya invitado .
           La farmacia, que también vende ropa , además del escabeche , estaba tan concurrida que la campanita de la puerta no paraba de sonar.
           Todo el pueblo compró.
           Camisas, blusas , pollera, pantalones, hasta vendió los dos portaligas negros que dormían hace años en una caja detrás de la guitarra eléctrica que le vendió un astuto viajante de Bariloche y compro entusiasmado cuando recién abrió.
           El primer domingo, a la tarde, un pueblo elegante salió al viento y a la placita, todos de estreno, para no esperar al último día y sobre todo para que la ropa no pareciera tan nueva.
           También el otro domingo la elegancia y la pulcritud se adueñaron de Vizcacheras ,el otro pasó sin pena ni gloria porque llovió.
           A los dos meses la impaciencia del mayor se trasladó a todo el mundo, la Novia no venía, la ropa nueva se gastaba, las vaquillonas eran las únicas contentas por la demora, los lavados comenzaron a arratonar el color de las polleras negras y Tomasito confesó en el boliche de Maguirre que estaba un poco harto de ver a su mujer con solo un portaligas y alpargatas a la hora en que el quería dormir un poco.
           El mayor, hombre metódico, dejó pasar 15 días mas y después olvidado todo secreto se fue para la casona de Sánchez a hablar con la Bruja Iturbe:
           __Vea doña, yo no soy hombre para tomar a la chacota, no estoy para burlas ,dentro de 15 días es la boda, yo hago la fiesta, el asado, traigo los músicos, igual que dije, pero si la novia no aparece ,yo a las 6 de la tarde me vengo para aquí con la carabina
           __ Tranquilo , mayor , dijo Doña Iturbe , organice nomás todo , yo nunca me equivoco , y después de decir esto se volvió a arrebozar en la pañoleta negra que siempre le tapaba los ojos , vaya nomás.
           __ Está Ud. Avisada , la capillita va a estar llena , mejor que la novia esté a las 12.
           Con toda la calma que quería aparentar salió el mayor de la casona ,caminando bien despacio pero hervía de furia.
           Hasta la noche anterior a la boda no se notó nada raro, pero esa noche el viento paró a las 10 para no molestar a los vecinos que se turnaban para llegarse al surtidor de la entrada y preguntarle al Nacho hasta cansarlo
           __Llegó alguien?
           La respuesta invariable era__Hasta ahora, No
           Nadie durmió. A la mañana se comentaba que Doña Iturbe había llegado a ofrecer hasta 500 pesos a quien la llevara a San Antonio . Nadie se animó.
A las 12 en punto ,toda la gente del pueblo , vestida como para boda o como para funeral, se agolpó frente a la capillita, afuera, Adentro, el cura hablaba con el mayor y le pedía comprensión, le hablaba del perdón etc.etc.
           El mayor tieso como una estaca se mordía el bigote.
           De pronto, en la semi penumbra de la capilla se hizo una catarata de luz y arrancó un disco rayado a todo volumen con la marcha nupcial . Se abrió la puerta de par en par y allí estaba la novia , de pie ,alta, rubia con un vestido blanco como nunca se había visto igual .Hermosa como una reina. Todo el pueblo entró detrás y ocupó su lugar en los bancos o parado. Ella camino, sola, lentamente, hasta el mayor, este le tomó la mano y se dirigieron al altar con gran solemnidad.
           El SI del mayor llenó toda la capilla, después salieron y empezó la fiesta que duró hasta la noche del lunes.
           Tuvieron dos hijos, varones, la bella señora de Tomassi los cuidó siempre con amor y dedicación, cuando enfermaron ella misma los curó, siempre algún yuyo, alguna semilla de zapallo.
           A la bruja Iturbe nunca mas se la vio, nadie se explica , hasta hoy, donde fue y como salió del pueblo sin que la vieran
           Las madres la extrañaron y no se olvidaron pronto de su silueta: siempre envuelta en la pañoleta negra que le ocultaba el rostro, seguramente ajado y horrible.
           Así lo escuche de muchas voces.