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La historia de Sansón el reformado

           Yo todavía no me había venido para aquí, cuando Sansón llegó al pueblo ,tiene que haber sido, me dicen en el 79 u ochenta, mas o menos, nadie sabe nada de el, ni que hacía antes, ni de donde vino , ni de su familia si la tiene o la tuvo.
           Nada.
           Es un hombre grande y fuerte y lo sabe .
           Tranquilo, mucho, sereno, servicial, hace de todo, vive en la pensión de Doña Verónica desde siempre, a veces paga con alguna changa, otras veces paga en efectivo, otras veces debe, nunca supe de nadie que le reclamara algo.
           Desde que lo vi supe que algo malo había en su pasado y que cuando eso se hiciera presente sería cosa muy seria.
           __ Ningún jueguito__ ,me dije .
           Lo he visto en esa chispa que se enciende en los ojos cuando se te quiere escapar la altivez , en ese gesto en que la mano derecha se va sola hacia atrás a la cintura, con el dorso hacia el cuerpo y los dedos flojos pero encorvados para hacer lugar a la culata,
           Nunca dije nada ,pero desde siempre estoy esperando que lleguen los líos, de pesimista nomás, pobre Sansón. Es grandote pero no es prepotente, si algún forastero hace algún barullo en el boliche ,Sansón se para, se arrima , le dice algo al oído y el hombre paga y se va tranquilo ,abrazado a Sansón que lo acompaña hasta la calle como si fuera un hermano menor.
           También he notado que a veces estos bochincheros se quedan horas frotándose con grasa allí donde Sansón los ha sujetado dulcemente.
           Creo que no eran mas de las tres de la tarde ,cuando llegó el auto negro con los tres tipos, trajeados impecables ,los tres con corbata y camisa blanca..
           Allí estaba , me dije , lo que había visto de siempre en los ojos de Sansón,
           El mas alto se nos acercó y le dijo:
           __Parate ahí Santiago!!, tenemos algo pendiente y lo vamos a arreglar ahora ,vine con mis padrinos.
           Creo, honestamente, que este hombre, en su ofuscación, no miró a su alrededor, éramos doce y amablemente le pedimos explicaciones:
           Nos dijo que el honor, etc. etc.,los padrinos, bla. bla. ,los duelos ,bla. Bla. , que la parte ofendida elige arma, etc. Etc. Que el guante , que la tarjeta doblada al medio bla. Bla.
           Ahí nomás Marcial se declaró ofendido y retó a uno de los padrinos a batirse a palazos y sin esperar nada se fue a buscar dos mangos de hacha.
           Maguirre lo retó al otro a cuchillo ,mientras Sansón no decía palabra alguna y se ve que como siempre las noticias volaron porque apareció medio pueblo, y se hizo delante del primer tipo una pequeña cola para pegarle con un guante.
           Para ordenar todo, la directora de la escuela, hizo una lista donde se anotaban hasta las madres del colegio eligiendo las mas variadas armas.
           No entendimos porque los padrinos se subieron al auto y salieron disparando sin volverse a mirar atrás .
           El unico que quedó de los de corbata ,tenía la cara un poco hinchada y colorada de tanto guantazo y veía crecer una lista que lo haría batirse a duelo hasta mas allá del 2007 , decidió, si mas ,aceptar las disculpas, mas como nadie las ofreció , bajó sus requerimientos y ofreció el mismo las disculpas a Sansón.
           Este, noblemente, las aceptó, le estrechó la mano, lo beso en ambas mejillas y me pidió la Ford prestada para llevarlo a San Antonio Oeste puesto que lo habían dejado de a pie.
           Nunca en toda mi vida me he negado a prestar algo, de modo que allá fue Sansón ,con la calma y la tranquilidad que lo caracterizan, arrancó despacio y esquivando los pozos por la huella de tierra.
           A la noche como a las diez, me trajo la Pickup lavada y con el tanque lleno de combustible, también se trajo una ginebra y charlamos hasta bien tarde, por primera vez.
           Hace muchos años, dijo, ya prescribió, habían asaltado una fabrica, robaron un montón de plata,
           __Pero un montón grande__ con esos tipos.
           __Ellos estuvieron presos , yo no, yo me guardé toda la plata, y a lo largo de mas de veinticinco años la fui gastando, toda.
           Supe en ese momento que no fue el Municipio ni la Cooperativa los que pagaron la reparación del motor de la Usina y los arreglos ,importantes, de la escuela. Que también el pagó la operación de la cadera de Natasha ,cuando el acoplado la apretó contra el surtidor de Nacho en la entrada y vaya uno a saber que cosas mas.
           __Me porté bien , desaparecí, me buscaron por años, no se como me encontraron, pero esta vez la gente de aquí estuvo increíble, jamás lo hubiera pensado, me emocionaron tremendamente..
           __ Y... digamé Sansón, Ud. por casualidad cree que no van a volver en algún momento? ,No lo creía tan ingenuo, yo en su lugar me estaría yendo de acá en este mismo instante.
           __ No, Don Vega, yo vine aquí para quedarme , no quiero líos, no quiero andar escapando de nadie, siempre me he portado bien, se lo explique a Urbino y a los otros. Me costó convencerlos ,pero al fin aflojaron, lo que pasó ya pasó, no se puede volver atrás, no va a cambiar.
           Terminada la ginebra, Sansón se fue, caminando, a la pensión, despacio, con esa tranquilidad que yo siempre le envidio.
           A la mañana cuando subí a la chata no quise preguntarme porque habían lavado también el tapizado , lo único que me importó es que estaba flamante, en la caja que olía a desodorante ,habían quedado unos manchones como de ketchup, les tiré un balde de agua, no me gustan esas marcas en una camioneta recién lavada.
           Todavía en este momento me pregunto como hizo Sansón para convencer a esos tipos de que no vuelvan . Es extraordinario lo que puede la buena voluntad , las buenas formas y una conciencia limpia.
           Estoy tan orgulloso de nuestra gente...